DOSSIER: LA GRAN PIRÁMIDE
Autor: Antonio Jurado©
1.- Características de la Gran Pirámide
2.- Consideraciones entorno a la construcción
3.- Civilización egipcia
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CONSIDERACIONES EN TORNO A LA CONSTRUCCIÓN
¿FUE KEOPS REALMENTE?
Y ante todo esto surge la pregunta ¿quién lo hizo , cómo y cuándo? Consideremos en primer lugar la postura oficial y más aceptada.
La arqueología oficial atribuye a la Gran Pirámide una antigüedad de unos 4600 años y se habría realizado bajo el gobierno del segundo faraón de la Cuarta Dinastía Keops, hijo de Snefru. Hay dos razones para atribuir a Keops la Pirámide: el relato de Heródoto y el descubrimiento de un cartucho que supuestamente contenía el nombre de Keops dentro de la Pirámide.
Heródoto nos muestra a este faraón como un auténtico tirano que cerraría templos y prohibiría sacrificios para emplear al pueblo de forma despiadada en la construcción, llegando a decir que prostituyó a su propia hija con el fin de obtener recursos para la Pirámide. Heródoto dice que en su construcción se emplearon grupos de 100000 personas que se relevaban cada tres meses. Se habría tardado 10 años en construir el terraplén y las infraestructuras necesarias que facilitarían la posterior construcción en 20 años más de la Pirámide propiamente dicha.
El relato de Heródoto ofrece cuanto menos razonables dudas. Hay que tener en cuenta que cuando Heródoto visitó la Gran Pirámide en el Siglo V a.C., ésta ya llevaba allí como mínimo más de dos mil años, suponiendo que la construyera efectivamente Keops. Es decir, que Heródoto no llegó a un monumento recién construido o que llevara unos pocos siglos. Además, el viajero griego se limita a recoger las narraciones que sus guías le cuentan. Prestemos atención a lo que él mismo nos dice al respecto: "...si alguno hubiere a quien se hagan creíbles esas fábulas egipcias, sea enhorabuena, pues no salgo fiador de lo que cuento, y sólo me propuse por lo general escribir lo que otros me referían..." . Es evidente que muchas veces los Sacerdotes egipcios tenían muy buen sentido del humor.
En realidad Heródoto se encontró con los mismos interrogantes que hoy nosotros nos encontramos y que otros muchos viajeros encontraron. Por ejemplo Diodoro de Sicilia, otro historiador que visitó Egipto en el siglo I a.C., recibió otras indicaciones distintas a las recibidas por el griego, pues le dijeron que los constructores fueron Armoeus, Ammosis e Inaron. Comenta el propio Diodoro: "...como dice la gente del lugar, desde los tiempos en que se levantó el edificio hasta el día de hoy han transcurrido más de mil años, y hay quien afirma que los años pasados llegan a los tres o cuatro mil..." .
Existen muchas leyendas árabes que sitúan la construcción de la Pirámide en reyes considerados míticos por la arqueología oficial como son Harmais, Saurid o Idris. El cronista árabe Ben Wasif Sah Al-Katib en su obra Noticias sobre Egipto y sus maravillas dice que el rey Saurid fue uno de los reyes de ese periodo en que Egipto fue habitado por semidioses y de que hablan sacerdotes egipcios como Manetón. Este rey mandó construir las dos grandes pirámides de Guiza para conservar en ellas todos los secretos de la humanidad ante la amenaza de un diluvio que vio en sueños y que acabaría con buena parte de la humanidad.
La otra prueba para atribuir su construcción a Keops fue el dudoso descubrimiento del inglés Howard Vyse de un cartucho con el nombre de Keops en la última cámara de descarga de la Pirámide. Vyse era un coronel retirado del ejército británico que, como él mismo afirma en su diario, buscaba la fama y el éxito que lo reconciliaran con su familia y la alta sociedad inglesa. De ahí su marcha a Egipto en busca de algún gran descubrimiento. Pero el tiempo pasaba y el presupuesto se le acababa y no encontraba nada. Hasta que un buen día logró al fin el éxito que buscaba al “descubrir” un cartucho con el nombre del faraón Keops. La noticia se difundió a nivel mundial.
Resulta extraño que la Pirámide no contenga una sola inscripción en su interior salvo ésta. El Doctor Samuel Birch, especialista en jeroglíficos, fue quien dió la primera voz de alarma al extrañarse de que el cartucho estuviese escrito en caracteres semihieráticos, un tipo de escritura de jeroglíficos lineales que no existían aún en la época del Imperio Antiguo, y de Keops por tanto. Otros expertos acusaron a Vyse de haber copiado la inscripción de un libro, que para más inri estaba equivocado, trasladando Vyse el error en su copia. Sin embargo, desde entonces y a pesar de la polémica, la egiptología oficial se ha aferrado fuertemente a esta prueba para atribuírsela a Keops.
Una importante prueba en contra de la autoría de Keops la constituye la Estela del Inventario , descubierta por el fundador del museo del Cairo, el francés Auguste Mariette , en la cual el mismo Keops indica que la Pirámide ya estaba allí desde mucho tiempo atrás y que él se limitó a restaurarla y a construir una de las pequeñas pirámides que se encuentran junto a la Gran Pirámide, la de una de sus mujeres, Henutsen. Los egiptólogos desdeñan esta prueba y la consideran una falsificación hecha por sacerdotes posteriores para deslegitimar a los gobernantes de la cuarta dinastía. También esta estela hace referencia a la existencia de la Esfinge desde mucho tiempo antes, lo que corroboran algunas dataciones geológicas que la sitúan varios miles de años antes de la aparición de Kefrén, su supuesto constructor.
Además, otro elemento que hace dudar de Keops como autor es el hecho de que lo único que se conserva del mismo es una pequeña estatuilla. Si no fuera por la atribución que se le hace de la Gran Pirámide este faraón hubiera pasado inadvertido.
A este respecto dice H.P.Blavatsky: la Doctrina Secreta enseña que Keops pudo construir cualquier otra pirámide, pero no la que lleva su nombre.
CONSTRUCCIÓN
La egiptología oficial atribuye la construcción de la Pirámide a base de fuerza bruta, rampas, trineos, grúas y otros artilugios rudimentarios.
Existe la teoría de la utilización de diversos tipos de rampas para ir subiendo los bloques empujados por hombres a través de ellas. Estas teorías tienen un gran problema y es que a medida que la pirámide aumentase se requeriría o aumentar el ángulo de estas rampas, lo cual sería contraproducente, o ir alargando las rampas, lo cual sería en extremo difícil ya que llegaría un momento en el que se necesitaría más material para construir la misma rampa que el necesario para la pirámide.
Heródoto habla de otra forma, que consistiría en la utilización de pequeñas maquinas formadas con tablones de madera cortos que levantarían los bloques y los trasladarían de escalón en escalón. Ahora bien, subir bloques de 6 toneladas por medio de tablones de madera ya es difícil, pero mover tales bloques en cornisas que a veces tienen una anchura de 15 cm parece a todas luces imposible. 
Ante esto aparecen una serie de objeciones:
Si la Pirámide tiene unos 2,5 millones de bloques de piedra y se hizo en 20 años como le dijeron a Heródoto, se deberían colocar 125000 bloques por año (2,5 mill/20). Si se suponen 300 días laborables, cada día se deberían colocar 416.6 bloques, o lo que es lo mismo y suponiendo 12 horas de trabajo al día, se deberían poner 34 bloques a la hora o 1 bloque cada dos minutos.
Algo que no encaja es que en que la fecha que se sitúa la construcción de la Pirámide al mismo tiempo se estipula que Egipto estaba en la Edad de Piedra, que vivían con un precario desarrollo agrícola, con un incipiente pastoreo, la rueda estaba recién inventada, vivían en chozas de junco y adobe, y ¿no tuvieron otra cosa que hacer que construir una pirámide cuya precisión desconcierta a los ingenieros modernos y para la que se exigen profundos conocimientos de matemáticas y arquitectura?
Contra la imagen popular de miles de esclavos trabajando de forma forzada en el arrastre de bloques se alza el hecho de que Egipto no llegó nunca a albergar a más de 12 millones de personas. Si de ahí se descuentan las mujeres, niños, ancianos, administradores, enfermos, el ejército, artesanos, agricultores, quedarían no más de 500000 personas. Harían falta otros 200 o 300000 hombres que los vigilasen ( no había armas de fuego ) continuamente. Estos y otros problemas organizativos y de logística descartan la hipótesis de los esclavos que vemos en las películas de Holywood empujando bloques. Además es ignorar la concepción de la vida de los egipcios, impregnada de una elevada moral.
El historiador alemán Herman Junker dijo: No ha dejado de maravillarme comprobar que en el Egipto antiguo la familia constituía la base social, al igual que la amistad y el buen trato a los inferiores se tenía como algo natural. El poderoso consideraba una obligación ineludible socorrer a los pobres y oprimidos. Si examinamos las decisiones de los reyes y faraones, podemos comprobar que la mayoría de ellas constituyen un ejemplo de rectitud y humanidad(...). Por eso el esclavo egipcio, si es que podemos llamarlo de esta manera, nunca se separaba de su amo, porque sabía que formaba parte de una familia...
A mediados de la década de los 80, los japoneses, un pueblo de los más avezados en cuestiones tecnológicas, intentaron construir una réplica más pequeña de la Gran Pirámide. Pero pese a utilizar maquinaria moderna, el problema pudo más que ellos y abandonaron el proyecto. 
Hay una leyenda árabe muy antigua que se refiere a una extraordinaria hoja de papel, en la que se habían escrito ciertas palabras sagradas. La hoja fue unida a un pesado y voluminoso bloque de granito, en el cual se habían grabado ciertos dibujos mágicos. Tras dar un martillazo a todo el conjunto, pudo ser transportado por una sola persona, gracias a que había perdido tanto peso que ofrecía casi el de una pluma. ¿Desgravitación de masas pétreas?
Otros autores apuntan a la posible utilización por los egipcios de tecnología basada en el sonido de alta frecuencia.
INTERROGANTES TECNOLÓGICOS
Egipto está lleno de interrogantes en cuanto a los procedimientos tecnológicos con los que contaron. Nos encontramos ante monumentos colosales y de una gran precisión; y pese a las muchas excavaciones realizadas, no se han encontrado las herramientas con las que se pudieron realizar estas obras. Y las encontradas resultan a todas luces insuficientes, pues cortar bloques de granito con herramientas de bronce equivale a cortar mármol con unas tijeras . Veamos varios ejemplos escogidos entre muchos:
Los egipcios trabajaron con una precisión admirable en algunas de las rocas más duras que existen como son el granito y la diorita. Existen multitud de asombrosas perforaciones a lo largo de Egipto. A la entrada de la Pirámide de Keops por ejemplo hay una en la que la distancia entre vuelta y vuelta de taladro es de 2,5 mm. Nosotros con taladros de punta de diamante sólo podemos conseguir una distancia por vuelta de 0,05 mm. De los taladros no hay ni rastro.
En la Gran Pirámide las piedras interiores han sido selladas con yeso. Ahora bien, sabemos que el yeso seca muy rápido, casi instantáneamente, y esas piedras están situadas a 80, 90 o 100 metros de altura. Hoy sería imposible alinear de forma simétrica bloques de varias toneladas en los 2 o 3 minutos que el yeso permitiría antes de secarse.
Según cateos radiológicos modernos, los egipcios cortaron piedras de diorita con cortafríos de cobre, lo que equivale a cortar una barra de hierro con un cuchillo de madera. Sólo hay dos posibilidades: o bien que los egipcios dieron al cobre una dureza superior a la del diamante, o que habían ablandado la piedra hasta darle la textura de una madera blanda.
El Sarcófago de la Cámara del Rey está cortado con una precisión de 5 micrones, 5 milésimas de milímetro, sobre 1,90 metros de alto. Es decir, que le dieron una precisión óptica como la de hoy día. Sin embargo, los instrumentos empleados no aparecen por ningún lado.
Solamente el revestimiento de la Gran Pirámide consta de 25000 bloques. Estos bloques son 25000 piezas ópticas, es decir, hechos con perfección óptica. Para hacer el espejo de 5 metros de diámetro del gran telescopio de Monte Palomar en EEUU, una obra de equivalente perfección de nuestra cultura, se tardaron más de 5 años y se rompieron 11 espejos.
FINALIDAD
Sobre la finalidad de la Pirámide se ha especulado mucho. Punto de referencia para los agrimensores egipcios, gigantesco reloj de sol, observatorio astronómico, puerto para naves espaciales...¡se ha dicho de todo!; pero la postura aceptada por la egiptología es que la Pirámide era la tumba del faraón Keops y el sarcófago de la Cámara del Rey habría contenido su momia antes de que fuera saqueada.
Esto no deja de ofrecer problemas, pues nunca se ha encontrado la momia de un faraón dentro de una pirámide. Incluso se han encontrado pirámides invioladas, como la del faraón Sekhemjet, que provocó gran sorpresa entre los descubridores al revisar su sarcófago y ver que allí no había momia ninguna. Análisis químicos posteriores confirmaron la total ausencia de restos orgánicos . Al faraón Snefru, padre de Keops, se le atribuyen tres pirámides. ¿Para qué necesitaría tres tumbas?
Hay indicios suficientes como para al menos considerar seriamente los siguientes puntos en torno a la Gran Pirámide : a) Que es la primera y más antigua de Egipto, además de la más perfecta. b) Que se habría construido mucho antes de lo que se cree por mano de egipcios, pero no por los del periodo del Egipto histórico conocido, sino por otros más antiguos que éstos . c) Estos egipcios tenían unos conocimientos y una tecnología ( además de un desarrollo moral) que jamás llegaron a alcanzar las generaciones posteriores.
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