miércoles, 14 de mayo de 2008               Asociación Cultural Nueva Acrópolis en Córdoba                                    Actualización semanal  
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ARTÍCULOS
En esta sección incluimos artículos variados sobre arte, filosofía, poesía, ensayos, etc.


Especial Julio Romero de Torres (III)
Descubrimiento del Genio (1908-1913)

Autor: José Carlos Romero ©

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    En 1908 realiza un viaje de importancia decisiva en su pintura: Italia, Francia, Inglaterra y otros países. Los cuadros de los simbolistas franceses. El prerrafaelismo inglés. Y la pintura renacentista de Botticelli y Leonardo se agitan en su alma esperando el advenimiento de su estilo, tan peculiar a partir de ahora.

    "Mi estilo se impuso porque es la verdad. Yo me presenté como soy yo, como siento yo. No es que desdeñe los nuevos géneros. Creo que en el arte no cabe modernidad, y la prueba es que en Grecia hace treinta siglos se hacía lo que no se hace hoy”

    Es después de este viaje que presenta La musa gitana, cuadro que será el primer gran reconocimiento oficial, con una medalla de oro en la Exposición Nacional de Bellas Artes. Presenta también otras obras: Nuestra Señora de Andalucía, Bendición,  Fuensanta, Amor sagrado y Amor profano, donde vibran ya los motivos y dramas de Fuensantala cultura andaluza y la idealización de sus mujeres, así como la dicotomía amor y muerte, tan del alma de nuestro pintor.

    De nuevo, en 1910 presenta para dicha Exposición Nacional los cuadros: Retablo de Amor, donde se exponen en seis paneles, según cánones del Renacimiento, las distintas miradas de la Diosa del Amor y la Belleza; Angeles y Fuensanta, Nieves y el retrato de Ysolina Gallego de Zubiarre. Al no ser premiada ninguna de ellas, más de un centenar de escritores y artistas de la talla de Benito Pérez Galdós, Jacinto Benavente, Ramón Gómez de la Serna y otros reclaman al Estado el reconocimiento oficial de la obra de nuestro pintor. Y lo consiguen, otorgándosele al pintor una Encomienda de la Orden Civil de Alfonso XIII. Además el Estado adquiría el cuadro Ysolina Gallego de Zubiarre para la sala capitular de Valladolid.

    El cuadro Retablo de amor fue motivo de escándalo, por exponer a modo de retablo, es decir, sacramental, los distintos modos del amor, incluido el pagano, con sus ofrendas a la Diosa Atenea. O el episodio en que Júpiter seduce a Leda bajo la apariencia de un Cisne. Se inspiró en el cuadro mitológico de Leonardo da Vinci, y en que este pintor florentino vio, siguiendo la filosofía de Orfeo y Pitágoras, el misterio y analogía en los procesos de la naturaleza; y también la unión de la discordia y la concordia, de la que es causa el Amor, rey del mundo. Una Virgen de la Anunciación desnuda, como un aspecto más, el más elevado, de la diosa Venus fue superior a la comprensión de quienes enjuiciaron su obra.... Julio Romero de Torres ha encontrado definitivamente la senda de su pintura, la senda de su grandeza:

    "Para llegar a ser algo grande es necesario no solamente tener fe en el propio éxito, sino mirar el cultivo del arte con un respeto y entusiasmo verdaderamente místicos, dedicándole toda idealidad que seamos capaz de concebir”

    En el verano de este mismo año Valle Inclán imparte en Argentina una serie de conferencias sobre la obra de Julio Romero. Y es que nadie como Valle Inclán penetró en el alma de este pintor, y a nadie como a él consideraría Julio Romero de Torres como su Maestro. La admiración que mutuamente sentían nos hace pensar en ellos como almas gemelas; hijos del Arte y la Belleza, siguiendo la textura del color, el uno y la de la palabra, el otro.

    "Córdoba, la ciudad llena de ecos, cadencias remotas de razas y civilizaciones sagradas, que se depura y acendra en el alma de este gran artista ...
¡Finos andaluces sonoros! No hubo jamás hombre ni artista a quien cuadrase con tanta justeza la inspirada expresión del poeta, como a nuestro Julio Romero. Sonoros de nobles resonancias antiguas, el corazón generoso y la estética de su pintura. Finos, de la más pura emoción, el alma y los pinceles”      ( Valle Inclan)

    La VI Exposición Internacional de Bellas Artes, en Barcelona otorga, en 1911 la Medalla de Oro a la pintura Retablo del Amor y es adquirida por el Museo de Arte Moderno de Barcelona. Presenta además Flor de Santidad y Jueves Santo. Su obra,Flor de Santidad muy cercana al simbolismo modernista catalán alcanza gran resonancia en Cataluña. En Madrid, Ramón Gómez de la Serna le dedica a él y al escultor Julio Antonio, la conferencia “Sur del renacimiento escultórico español”, que pronunció en el Palacio de Cristal del Retiro.

    En 1912 presenta a la Exposición Nacional de Bellas Artes los siguientes cuadros: Las dos sendas donde expone las dos caras del amor, místico y sensual. La consagración de la copla, donde la Virgen Madre sobre peana barroca, vestida de mantilla, otorga su bendición y consagra a la copla, encarnada como una bellísima joven sujetando una guitarra. Ante ella se arrodillan la monja y el prelado. La mística pagana y cristiana se reconcilian en este cuadro: la corona de triunfo es de laurel; la virgen aparece como una sacerdotisa de antaño: el velo de vestal es ahora mantilla, íbera herencia; su torso semidesnudo es el de las diosas griegas; y su garbo y gracia típicamente andaluzas. Como cordobés es el retrato de la sociedad que hace Julio Romero en el fondo de dicho cuadro: penitentes en procesión, una pareja galante, mujeres solitarias que aguardan, caballistas, clérigos en traje talar. El pintor rinde de nuevo homenaje al toreo. Machaquito aparece como un guardian de la escena sagrada y las esculturas de héroes son las de ilustres toreros, valientes, sin duda, al desafiar cada día a la muerte. Valle Inclán comentaría este cuadro:

    "El inspirado ha de sentir las comunicaciones del mundo invisible para comprender el gesto en que todas las cosas aspiran a ser eternas, y en el cual duerme el recuerdo de lo que fueron y las normas de lo que ha de ser. Romero de Torres busca esa alusión misteriosa y sutil que nos estremece como un soplo y nos deja entrever, más allá del pensamiento humano, un oculto sentido de la vida. Con arte supremo compone, dibuja y pinta, y así reduce el número de alusiones sin trascendencia a una sola alusión cargada de significados, tal es el hermoso lienzo que se llama Consagración a la copla, todo lleno de una emoción litúrgica como una gran patena de oro claro”

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donde fue pintada la monalisa y dode se espone esta obra

Enviado por: artemio - 31/5/2006


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