
VILLAHARTA
Cerca de Espiel y Bélmez, se levanta Villaharta, en el Valle del Guadiato, con uno de los municipios más pequeños de la provincia. Esta villa reposa en la ladera del Cerro de la Solana, en pleno corazón de Sierra Morena.. Goza del renombre que le proporciona las aguas mineromedicinales suministradas por los manantiales de Fuente Agria, uno de los principales reclamos turísticos de la villa.
Historia
Aunque ya hubo asentamientos romanos en el lugar de la población, ésta nació en el siglo XV como mayorazgo de don Fernando Páez de Castillejo y doña Leonor de Angulo, que fueron facultados por los Reyes Católicos en 1495 para fundar un mayorazgo en favor de su hijo mayor Francisco Páez de Castillejo, del que formaron parte las tierras y ventas de la Alhondiguilla (actual Villaharta) que se poblaron hacia 1630 cuando Don Diego Páez de Castillejo compró al rey, por cinco mil ducados, la jurisdicción civil y criminal, construyéndose poco después la iglesia y la posada. Por sucesivas transmisiones hereditarias llegó la villa a posesión de la casa de Alba, a través de don Fernando de Silva Alvarez de Toledo, duque de Alba y marques de El Carpio, que fue duodécimo señor de Villaharta Las aguas mineromedicinales de Villaharta, suministradas por los manantiales de Fuente Agria, disfrutaron en épocas pasadas de fama internacional.
Monumentos
Monasterio-museo de Pedrique. Sus visitas, previamente concertadas, suponen la mayor baza turística con la que cuenta el casco urbano.
Gastronomía
Platos: Embutidos.
Dulces: Bollos de manteca, tortas de chicharrones, perrunas y roscos.
Fiestas
San Isidro. Romería celebrada el 15 de
mayo.
Feria. Tiene lugar en el mes de julio.
Turismo
Excursiones. Desde los alrededores
se puede disfrutar de unas magnificas vistas. Manantiales. Producen aguas
mineromedicinales. Estas aguas son muy conocidas en el ámbito regional,
y en épocas pasadas disfrutó incluso de fama internacional.
Cerro de la Solana. Es un mirador natural de piedras desde el que se observa
todo el pueblo.