jueves, 22 de mayo de 2008        Asociación Cultural Nueva Acrópolis en Córdoba
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BAENA

Este pueblo blanco, rodeado de olivares, aún conserva su sabor árabe en el trazado de sus calles.

Historia

El término de Baena ha constituido desde sus comienzos uno de los enclaves más próspero de la campiña cordobesa, lo cual explica la presencia de numerosas civilizaciones a lo largo de su historia. Testimonios de las culturas ibérica y romana han aparecido y siguen descubriéndose por doquier como muestra del apogeo económico, social y demográfico de que disfrutó su término en la antigüedad. Como era de temer, la localidad de Baena no pudo escapar al expolio del que se la hizo objeto durante la guerra civil, que afectó significativamente a su patrimonio artístico y documental. Afortunadamente, todavía podemos contar con maravillas como los restos de la ciudad ibérico-romana de 'Iponuba' o 'Iponoba', que llegó incluso a eclipsar la personalidad de Baena durante la edad antigua. Durante la dominación romana la población participó en la guerra entre Viriato y Máximo, en el año 140 a.C. Tras la ocupación árabe de la península, fue entregada por capitulaciones a Fernando III en 1241 quien la entregó a su hermano que la repobló con cristianos. Más tarde pasó a pertenecer al mariscal Don Diego Fernández de Córdoba que recibió el título de conde de Cabra en 1455. Fue durante el emirato de Córdoba cuando la ciudad fortificada de Baena destelle con luz propia. Por tanto, Baena presenta una acusada personalidad árabe que pervive en su actual arquitectura y en el perfil del pueblo baenense, caracterizado por el antiguo cinturón de murallas que rodeaba a la por aquel entonces villa o 'medina'. En la actualidad Baena es una ciudad agrícola y de servicios con una importantísima producción de aceite de oliva.

Monumentos

Castillo. Construido en el siglo IX y del que se conserva el Arco Oscuro y el de Santa Bárbara.
Iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe. Antiguo convento de dominicos. Parroquia de Santa María la mayor. Construida en el siglo XIII sobre los restos de una antigua mezquita. Es de estilo gótico y está formada por tres naves sin crucero. Parroquia de San Bartolomé. Construcción de estilo gótico tardío de finales del siglo XV y principios del XVI.
Iglesia de San Francisco. Construcción barroca en la que se encuentra un gran retablo barroco y la imagen de Jesús Nazareno, de la que merece la pena destacar la cabeza que es una talla italiana del siglo XVIII completada posteriormente con el cuerpo.
Casa del Monte. Situada en la Plaza del Coso es un exponente del estilo gótico tardío.
Plaza del Coso. Es el lugar más característico de la ciudad.

Gastronomía

Platos: Cachirolás de jamón con tomate Carnerete Ratones (Pinchos de riñones y lomo de cerdo.) Panetillos de cortijo, Salmorejo, Revoltillo, Migas.

Fiestas

Semana Santa. Desfiles procesionales y representaciones de escenas de la Pasión. Son famosos los tambores tocados por los judíos que se dividen en "coliblancos" (Cofradía del Santo Sepulcro) y "colinegros" (Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno).
Carnaval. Celebrado en el mes de febrero.
Fiesta del Aceite. Celebrada el 15 de mayo.
Feria Real. Celebrada en el mes de octubre.
Jubileo. Celebrado en el mes de agosto.