
MONTURQUE
Entre Aguilar y Lucena, se encuentra Monturque sobre una colina rodeada de viñas y olivos. Este pueblo se considera "la blanca atalaya de la Campiña Cordobesa". La agricultura es el sector productivo que tiene un mayor porcentaje de población ocupada y la principal fuente de riqueza del municipio.
Historia
Hay pruebas de un asentamiento romano en la ciudad por los restos encontrados como monedas o lápidas. Según algunos historiadores, este pueblo cordobés pudo muy bien haber sido la antigua 'Meruera' mencionada por Plinio. Los árabes reedificaron la fortaleza que después de ser conquistada por Fernando III pasó por varias manos hasta acabar en las de don Gonzalo Fernández de Córdoba que lo incorporó al estado de Aguilar. Por su aportación humana a la batalla del Salado, recibió de Alfonso XI el privilegio de libre peaje para todos los caminos de Castilla y el dictado de Lealtad. En el año 1455 se pobló Monturque. En la guerra de Sucesión fue leal a Felipe V, por lo que el rey le concedió el título de "Fiel". También se dintinguió mucho en las guerrillas cordobesas contra los franceses.
Monumentos
Iglesia de San Mateo. Construida a finales del
siglo XV ha sufrido varias reformas. Conserva libros de bautizos y matrimonios
del siglo XVI.
Castillo. Edificado por los árabes sobre las ruinas del castillo romano,
sólo subsiste la torre del Homenaje.
Ermita del Santo Cristo de la Vera Cruz. Está formada por una sola
nave. Guarda un Crucificado del siglo XVI.
Gastronomía
Platos: Morcilla de sesos y conejo en salsa
de almendras.
Dulces: Magdalenas, roscos de vino, pestiños y borrachuelos.
Fiestas
San Isidro. Romería celebrada el 15 de
mayo.
Feria. Tiene lugar a finales del mes de agosto.
Santo Cristo. Tiene lugar los días 14 y 15 de septiembre.
Turismo
Restos arqueológicos romanos.
Debajo del cementerio se han encontrado tres cisternas unidas entre sí
por galerías, una de las cuales va a parar al lugar conocido como "el
baño de la reina".
Los Paseillos. Es un espléndido mirador sobre la campiña desde
el que se puede otear los blancos alberos de la Sierra de Montilla.