sábado, 10 de mayo de 2008               Asociación Cultural Nueva Acrópolis en Córdoba                                    Actualización semanal  
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EXPEDICIONES
En esta sección incluimos artículos sobre las visitas culturales que los socios y amigos de la Asociación Cultural Nueva Acrópolis en Córdoba venimos realizando desde hace años.


Viaje a Egipto. La aventura

Autora: Carmen Morales©

Comentarios a este artículo


     En efecto, desde nuestra salida de España el 24 de agosto de 2001, hasta nuestro regreso el 7 de septiembre del mismo año, el viaje estuvo en todo momento salpicado por la magia y por la aventura.

     Para la mayoría de los integrantes del grupo, el recorrido por las tierras rojas de Kem supuso la realización de uno de sus mayores y codiciados sueños y la oportunidad de llevar a cabo un proyecto de investigación "in-situ". Un peregrinaje, en definitiva, por los lugares que conforman el Egipto histórico.El grupo ante la Gran Pirámide

      La capacidad que tiene Egipto de sorprender es asombrosa. Todo es nuevo y viejo al mismo tiempo, las tradiciones están celosamente combinadas con las modernas tecnologías y pasado y presente se dan la mano para certificar una continuidad en el tiempo que ha sido durante milenios una de sus características predominantes.

     La ciudad de El Cairo alberga en el corazón mismo de la metrópolis, uno de los bazares más grandes del mundo, el llamado Khan el Kalili, un enorme laberinto de calles engarzadas en cuyo interior se distribuyen miles de tiendas, donde el turista puede adquirir los más variados objetos, propios o no del país. Un recorrido por esta especie de tienda-ciudad tiene el atractivo de lo añejo, de lo que no ha sido modificado por el tiempo, por las modas o por el llamado "progreso"; y el inconveniente, si uno no  va provisto de un buen mapa, de perderse entre cruces y calles que, a simple vista, no se diferencian unas de otras.

     Detrás de un impresionante despliegue policial (es la policía turística, presente en cualquier lugar visitable, pues no olvidemos que el turismo el la principal fuente de financiación de este país), hallamos el Museo de Arte Egipcio. Miles y miles de piezas se encuentran esparcidas entre salas, vitrinas y, debido a la escasa capacidad del edificio, acumuladas también en rincones y pasillos. Esta peculiaridad tiene sin embargo, la ventaja de que la mayoría de las piezas no están ocultas por paneles de cristal, lo que es muy atractivo para el visitante permitiendo la cercanía entre objeto y observador. Recorrer el museo es como pasear entre trozos de historia encadenados entre un destino común al que el visitante puede asomarse desde la perspectiva del tiempo. Con esta idea nuestro grupo peregrinó entre salas y vitrinas, buscando la esencia que un día animó sus almas de piedra, intentando captar con la intuición aquello que no puede traducirse con la mente.

      Y así llegamos a Gizeh, recinto que alberga las tres pirámides conocidas como Keops, Kefrén y Micerinos y también el colosal y antiquísimo monumento que los hombres hemos dado en llamar "el enigma del hombre", La Esfinge. La Gran Pirámide fue una de nuestras más esperadas visitas: las paredes sobrias y desnudas de la Cámara del Rey, el imponente sarcófago de granito rojo que la preside, el ascenso por el pasadizo, todo ello combinado en una atmósfera de fascinación difícil de describir. Simplemente, fue para nosotros la confirmación de que, efectivamente, estabamos en el país del Misterio.
Un refrescante baño en el Nilo. (Aswan)
      Nuestro siguiente punto en la escala prevista era Aswan, a donde llegamos procedentes de El Cairo viajando en tren durante la noche. La vida y las costumbres en esta región, como en todo Egipto, se adapta a los ciclos del río y la subsistencia diaria depende en su mayor parte de las falucas, embarcaciones ligeras, de vela o a motor, que surcan el rio transportando turistas. Aswan conserva el encanto de las pequeñas ciudades, con la presencia constante del Nilo como una serpiente de vida, azul y palpitante bañando sus riberas. Las aguas fluyen límpidas y tranquilas fertilizando con su limo las orillas del río en donde crece verde y frondosa vegetación.    

     Durante cinco días, Aswan fue nuestro campamento base desde el que nos movimos hacia diferentes puntos: el Templo de Abu Simbel, desplazado ahora de su localización original debido a la construcción de la Gran Presa y al que llegamos en un fascinante viaje en coche a través del desierto en donde presenciamos el maravilloso y sorprendente fenómeno de los espejismos; el Templo de Filae, igualmente desubicado y último reducto de los antiguos Iniciados, del Templo de Kalabsa, solitario en medio del gigantesco Lago Nasser y que visitamos sin más compañía que la del "faluquero"; el Obelisco inacabado de Hapsesut al que tuvimos la "suerte" de poder subir, las tumbas de los reyes nubios, la isla de Elefantina con su asombroso museo... lugares mágicos y llenos de historia que nos acercaron , aunque no más que de puntillas, al misterioso y lejano Egipto, dormido quizá en la memoria de la historia pero presente en las almas de los peregrinos.

      Las zambullidas en las aguas del Nilo y los paseos vespertinos en faluca eran la culminación diaria a nuestras salidas turísticas. Al final de cada jornada salíamos a pasear río arriba, mecidos por la fresca y suave brisa del atardecer. Sobre la barca, sumidos en el silencio de la tarde, contemplamos caer el sol que bañaba con sus rayos las doradas arenas del desierto. Luz y color en armónica combinación para crear el exótico y mágico paisaje que acompaña al Nilo.

      De camino a Luxor, donde estaríamos cuatro días, hicimos escala en los Templos de Komombo, el único con doble estructura en su constucción y Edfú, el Templo de Horus. Luxor pierde el encanto de provincias que hallamos en Aswan, pero indudablemente ofrece las ventajas y alicientes de una gran ciudad. Incluso el Nilo tan serpenteante y fluido en la región nubia, se convierte aquí en un enorme río de caudalosas y profundas aguas oscuras. En esta última etapa del viaje pudimos visitar el Templo de Luxor; viajar hasta el Templo de Denderah donde contemplamos la copia del calendario que dejó Napoleón o entrar en Abydos y bajar hasta el Osirión que guarda entre piedras ciclópeas y verdes aguas el misterio de su origen.

     Como ya dije al principio, nuestro viaje tuvo muy poco de "normal". Buscábamos la aventura, la esencia de las cosas y ante eso no podíamos parapetarnos detrás de comodidades ni tópicos. Para nosotros el tiempo era nuestro aliado y nos hicimos inmunes al calor y al cansancio porque el entusiasmo guiaba nuestros pasos. Así que nos presentamos en el Valle de las Reinas hacia las tres de la tarde, cuando los guías de las tumbas estaban aún dormidos en la siesta. Hicimos el recorrido solos en la inmensidad del valle desértico, sin más compañía que la de nuestros pensamientos y felices así, partimos hacia el Templo de Ramsés III. Los días siguientes transcurrieron entre visitas y más visitas: el Valle de los Reyes, el de los alfareros, el Templo de Karnak..... y entre medias, salidas a bazares y restaurantes típicos que nos acercaban a las costumbres egipcias.

     Durante quince días nuestra vida transcurrió en Egipto; bebimos de su presente y nos sumergimos en su pasado. Aprovechamos los días intentado saborear cada minuto, cada segundo y en nuestro afán de búsqueda quizá de las raíces de nuestro propio origen, llegamos al final del viaje con el convencimiento de haber tocado la puerta del misterio. Del mundo de mágica luz que aguarda detrás sólo pudimos ver los destellos porque el Espíritu espera renacer en la noche de los tiempos.  Dormido quizá en el corazón de Egipto.
      

                                     

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me parese que es muy bonito tener las posibilidades de acer un viaje asi te felicito por la suerte

Enviado por: cinthia - 11/4/2007

cual es el mapa de la civilizacion egipcia

Enviado por: deily - 29/1/2007

SON MUY INTERESANTES SUS VIVENCIAS GRACIAS

Enviado por: MAUREN - 27/1/2007

es bueno que nos hagan conocer su experiencia y que les vaya super bien en todo lo que hagan ...

Enviado por: priscila solange flores vasconez - 28/12/2006

quiero saber todo acerca de egipto

Enviado por: mariela - 5/10/2006

yo opino que es muy bonito lo k ustedes icieron pero almenos e ubieran colocado la localizacion de las piramides.chauuuuuus!

Enviado por: catalina - 1/8/2006

es lo mas hermoso que he leido y visto,desgraciadamente no puedo ir a egipto, por no disponer de dinero,pero para mi seria lo mas maravilloso,en mi vida poder ir personalmente a conocer todos esos maravillosos lugares,doy gracias a DIOS que existen las computadoras, sin las cuales no podriamos navegar a esos lugares.Otra vez Gracias.

Enviado por: rosa esther - 31/5/2006


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