Huele a azahar en Córdoba

Es una sensación rara, ver en estos días de dolor las calles y plazas vacías, ausentes, sin el gentío que en primavera las recorre, sin los gritos de los niños ni el ruido sordo de la ciudad. Solo el trino de los pájaros, de mirlos, palomas y gorriones, y el olor a azahar. Ver desde tu ventana los naranjos en flor, nevados, y ese olor dulzón, de siempre, que embriaga el ambiente y te hace sentir que perteneces a la ciudad, a Córdoba. Estando en estas tribulaciones me pregunté desde cuando habrían disfrutado los cordobeses de ese perfume primaveral, del […]